Ante todo, perdonadme por no actualizar el blog en tanto tiempo. He pasado unos días en Estados Unidos, entre Washington D.C. y Nueva York. Además de la cantidad ingente de fotografías que he tomado de ambas ciudades, con las respectivas visitas culturales, monumentales, consumistas, y de fiesta por Georgetown… me ha dado tiempo a reflexionar sobre varias cuestiones de política, ideas plasmadas en un cuaderno que me llevé a las Américas, por no llevarme el portátil a cuestas. También compré varios libros de derecho estadounidense para comprender y especializarme un poco en el sistema legal norteamericano. Poco a poco iré transformando mis conclusiones en posts de este blog.

No es un ningún secreto que España anda muy revuelta en lo que a política se refiere, no hay debate, sino gallinero. Errores garrafales de un gobierno que parece comprometer su idiosincrasia anterior pactando con terroristas y una oposición anclada en el pasado, aunque también el gobierno se refiere a hechos pretéritos del Partido Popular en el poder. Estar alejado de España te da una oportunidad de abstraerte y mirar con algo más de imparcialidad lo que sucede en la Península; también te permite comparar, ver lo bueno y lo malo, que sería lo mejor.

La gota que colma el vaso son las declaraciones del cerebro de prisa, el señor Polanco, que afirmaba: “hay quien desea volver a la Guerra Civil”. ¿Qué? Pero… ¿Qué ha pasado en diez días que he estado fuera? Pongo la mano en el fuego, seguro estoy de que nadie desea lo más mínimo regresar a la contienda bélica de primera mitad de siglo que enfrentó a miembros de una misma familia, vecinos, amigos… una guerra que nuestros abuelos tratan de olvidar por el horror, la misma antigua generación que decidió mirar hacia delante, y aguantando carros y carretas (posguerra, dictadura y transición), trabajaron y llegaron a hacer realidad lo que hoy mi generación disfruta. NO HABLEMOS EN PASADO, Y MENOS EN CLAVE DE GUERRA.

Pero bueno, aquí hay para todos, y que para que no se me quejen mis lectores de izquierdas, atroz fue escuchar la semana pasada a Jiménez Los Santos en su púlpito de la Mañana, decir que hipotéticamente si hubiera una guerra los socialistas no la desearían porque el bando fuerte sería el PP. Cuajado me quedé, sin palabras. Parecía comentarlo de guasa, pero la verdad no tiene ninguna gracia.

¿Para cuándo un nuevo periodismo?